Historia Dominicana NDS
sábado, 1 de agosto de 2015
jueves, 30 de julio de 2015
IMPORTANCIA DEL ESTUDIO DE LA HISTORIA
A menudo se
nos recuerda qué tan importante es comprender el mundo actual y nuestra
sociedad, pues si queremos enfrentar los retos cada vez más numerosos que se
nos presentan, es necesario que poseamos algo más que simples opiniones aéreas,
subjetivas e infundadas sobre la realidad en que vimos y nos
desenvolvemos.
Pese a esta
apremiante necesidad de entender el mundo y la sociedad en la que habitamos,
nos desenvolvemos y desarrollamos, son muchos los que aún se siguen preguntando
para qué sirve estudiar historia. ¿Para qué estudiar cosas del pasado, vidas de
personas que han muerto o aprender tantas fechas? Esas son algunas de las cuestionantes que se unen a un sinfín de
“razones” y excusas que se utilizan para aminorar la importancia de esta
ciencia y su estudio.
Cabría,
entonces, preguntarse, Historia, ¿para
qué?[1]
Creo que como respuesta somera pudiéramos decir que:
“En primer
lugar, la historia forma parte de los factores que definen nuestra identidad.
Nos sitúa en el tiempo, y en la trama de relaciones con las colectividades que
han interactuado con la nuestra a lo largo de los siglos. Nos confiere el
sentido de nuestro ser, de nuestras posibilidades y responsabilidades.
En segundo
lugar, la historia nos capacita para participar en la vida pública de manera
informada, inteligente, crítica y con discernimiento. Una cierta base histórica
es una condición previa para interactuar socialmente de manera lucida.
Tercero, el
estudio de la historia, nos permite iniciarnos en el conocimiento y asimilación
de la herencia común como colectividad. Solo conociendo los caminos que hemos
recorrido juntos, los desafíos enfrentados, los fracasos y éxitos, los valores
que compartimos, en una palabra, a medida que investigamos el pasado, nos vamos
acercando al proceso mediante el cual hemos llegado a ser lo que somos.
Descubriéndonos parte de una serie de eslabones que se pierden en el tiempo,
captamos que nuestras decisiones pesarán sobre nuestros sucesores.
Cuarto, la
investigación histórica nos sensibiliza ante los desafíos, las oportunidades y
los límites del presente. La historia prepara el futuro, pues nos permite
identificar las posibilidades y peligros que surgen ante nosotros. […] como
dijo el erudito medievalista y
filosofo, Etienne Gilson: “la historia es
el único laboratorio que tenemos en el cual podemos probar las consecuencias
del pensamiento”.
Quinto, el
estudio de la historia fundamenta toda investigación política, social y moral.
La historia nos permite captar cómo ha ido surgiendo una conciencia moral.
Sexto,
aleccionados por la historia comprendemos otras sociedades del mundo, con
características diferentes de los nuestras. Caen los prejuicios, crece la
tolerancia. Compartimos una humanidad y problemas comunes. ¿Es casualidad que
los especialistas menos belicosos de la administración actual en los EE.UU.,
hayan realizado estudios sobre el Islam? De manos de la historia aprendemos a
ver los problemas a través de los ojos de otros. Ella siembra en sus amigos la
paciencia mutua, el respeto y la audacia civil, tan necesarias en una sociedad
pluralista y un mundo cada vez más interdependiente. La historia afila la
inteligencia para examinar organizaciones sociales que afirman o niegan los
derechos humanos.
Finalmente,
nos ayuda a desmontar las falsas analogías históricas, e identificar las
consecuencias nefastas de las analogías erróneas, o las de ignorar los errores
cometidos por otros.
[1] Para dar respuesta a esta pregunta utilizo el artículo publicado
con este título por Manolo Maza, S.J. en el periódico El Caribe, el 20 de
Septiembre de 2006.
PROGRAMA DE CLASES DE DOCEAVO GRADO
En este grado
en específico, el programa de clases busca hacer un recorrido histórico por los
momentos, personajes, acontecimientos y procesos más importantes y relevantes
de la historia antigua, medieval, moderna y contemporánea
desde el punto de vista occidental, es decir, se estudia principalmente
historia europea, aunque mezclada con pinceladas de Oriente y Asia.
Veremos la
continuidad, desarrollo y alcance de los procesos históricos de occidente, con
el deseo de adquirir una perspectiva histórica que nos ayude a la comprensión
de la actualidad. El estudio de este procedo y discurrir histórico también nos
ayudará a aproximarnos a la evolución del pensamiento, la conciencia, las
políticas y las relaciones humanas y hasta sus errores a través de los siglos.
Por tal
razón, en las clases se procurará que el estudiantado pueda entender los
procesos que determinaron los acontecimientos de relevancia histórica, de modo
que puedan explicar las circunstancias en que ocurrieron, diferenciar distintas épocas, analizar las
causas y consecuencias, y valorarlos desde un aparato ético-interpretativo. A
esto se une, el deseo de que el estudiante desarrolle la competencia espacial,
de suerte que pueda identificar y ubicar en el mapa los lugares y regiones en los que sucedieron los hechos.
Después de
una introducción sobre el estudio de la historia, en las clases se tratarán
temas de la cultura del hombre primitivo, el mundo oriental antiguo, el pueblo
hebreo, el mundo occidental antiguo visto desde Grecia y Roma, la aparición del
cristianismo y los imperios que le subsiguieron, la cultura medieval, el
renacimiento y la reforma protestante. Luego nos adentraremos en la
construcción del Estado en el siglo XVII, la revolución científica y todos los
cambios ocurridos en la modernidad, tanto en la cosmovisión como en lo
sociocultural. Veremos el siglo XVIII con los cambios en los estados europeos,
las guerras y los cambios sociales. La Revolución Francesa y los cambios que
atrajo, hasta concluir con los profundos cambios y el impacto social de la
Revolución Industrial en la primera mitad del siglo XIX, como fueron el
nacionalismo, el progreso y la modernidad. Al inicio del siglo XX veremos el antes, durante y después de las
guerras mundiales y cerraremos recorriendo los principales procesos políticos
desde la Guerra Fría hasta la actualidad.
OBJETIVO DE CLASES PARA ONCEAVO GRADO
En
este grado en específico, el programa de clases busca hacer un recorrido histórico
por los momentos, personajes, acontecimientos y procesos más importantes y
relevantes de la historia primigenia y contemporánea de la República Dominicana,
iniciando por la época precolombina y terminando con la dictadura trujillista. A
este recorrido histórico se sumará un estudio sociológico y antropológico del
pueblo dominicano, y se cerrará con el estudio de la localización, geología,
relieve, hidrografía, clima, suelos y áreas protegidas de la isla Española.
En este recorrido, se enmarcará y
contextualizará la historia de la nación dominicana con los acontecimientos
regionales e internacionales que incidieron directa o indirectamente en los
asuntos nacionales, especialmente las medidas económicas y sociopolíticas de
las potencias europeas y posteriormente de los Estados Unidos.
Por tal razón, en las clases se procurará que
el estudiantado pueda entender los procesos que determinaron los
acontecimientos de relevancia histórica, de modo que puedan explicar las
circunstancias en que ocurrieron,
diferenciar distintas épocas, analizar las causas y consecuencias, y
valorarlos desde un aparato ético-interpretativo. A esto se une, el deseo de
que el estudiante desarrolle la competencia espacial, de suerte que pueda
identificar y ubicar en el mapa los lugares
y regiones en los que sucedieron los hechos.
PROGRAMA DE CLASES DE OCTAVO GRADO
En este grado en específico, el programa de
clases busca hacer un recorrido histórico por los momentos, personajes,
acontecimientos y procesos más importantes y relevantes de la historia contemporánea
de la República Dominicana, iniciando por los albores inmediatos del siglo XX y
culminando con la primera década del siglo XXI.
En
este recorrido, se enmarcará y contextualizará la historia de la nación
dominicana con los acontecimientos regionales que incidieron directa o
indirectamente en los asuntos nacionales, especialmente las medidas económicas
y sociopolíticas de los Estados Unidos de América desde el siglo XIX hasta el
XXI.
Por
tal razón, en las clases se procurará que el estudiantado pueda entender los
procesos que determinaron las acontecimientos de relevancia histórica, de modo
que puedan explicar las circunstancia en que ocurrieron, diferenciar distintas épocas, analizar las causas
y consecuencias, y valorarlos desde un aparato ético-interpretativo. A esto se
une, el deseo de que el estudiante desarrolle la competencia espacial, de
suerte que pueda identificar y ubicar en el mapa los lugares y regiones en los que sucedieron los hechos.
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